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Tu editorial

No tocar

Ficción literaria » Ficción moderna y contemporánea

      
      
No tocar
Precio:11,54
Disponible
Autor: Luis Ager, José I. Becerril, José M. Fernández, Carlos L. Hernan

ISBN: 9788493942199

Formato: PAPEL

Idioma: Español

Editorial: Vision Libros

Año de publicación: 2011

Nº de páginas: 268


CUANDO CARLOS L. HERNANDO me invitó a participar como prologuista en la antología No tocar casi sin pensarlo acepté. Lo hice porque como ávido lector de género siempre espero con ansia que lleguen a mis manos nuevos libros de terror, y como participante activo de la vida literaria (ya sea como lector, escritor, editor, etc.) siento la necesidad de formar parte de cualquier iniciativa atractiva que surja dentro del género. Además No tocar precisamente tocaba una de mis fibras sensibles: las antologías temáticas. No tocar versa sobre los objetos malditos, uno de esos clichés que todo autor que cultive el terror tiene que abordar antes o después, como ha hecho o hará con la casa encantada, la revisión del canon del monstruo arquetípico o el personaje del escritor atormentado. Digo que este tema toca mi fibra sensible porque yo crecí leyendo antologías de terror, muchas de ellas temáticas, y si quiero seguir disfrutándolas hoy en día o recurro a publicaciones en otros idiomas o me conformo con la limitada oferta que ahora mismo puede encontrarse en castellano (me vienen a la mente iniciativas de la editorial 451 o Calabazas en el trastero, de Saco de Huesos). Por ese motivo No tocar es, para mí, una gran alegría. Pero no sólo por ello. Además me ha permitido descubrir un puñado de excelentes relatos que juegan con los objetos malditos e incluso se permiten reinventar este subgénero, como hace Juan José Hidalgo Díaz en Quiero ser, el magnífico relato que cierra esta gran antología. Es también No tocar una antología atípica, porque cuenta con autores (todavía) poco conocidos por el público pero que poseen tablas y lo demuestran, y reúne, como nota anecdótica, una gran aportación femenina (hasta cuatro descubrimos entre sus páginas), algo inusual ya que en este género no se prodigan demasiado las mujeres —aunque desde luego existan nombres tan importantes como Pilar Pedraza, por mencionar uno de ellos—. En fin, no quiero añadir nada más. Si el lector ha llegado hasta este párrafo, ya va siendo hora de que abandone el prólogo y comience con la lectura de estos relatos. Brújulas, navajas o relojes de arena, todos los objetos que encontrarán a continuación le resultarán, cuanto menos, perturbadores.



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