• Diario de un tipógrafo yanqui en Chile y Perú durante la Guerra de la Independencia
El diario de Johnston
Mucho tenemos de hacer en nuestra historia de América antes de pensar en escribir obras de conjunto, de claras síntesis; de noble factura sobre los orígenes y formación de estas nacionalidades indo-españolas, cual ya lo han intentado doctos y meritorios escritores, que son honra de nuestra cultura. ¿Conocemos acaso lo suficiente las razas aborígenes que poblaron el continente? ¿Se ha estudiado ya lo necesario el período colonial? ¿No se fundan en meras conjeturas muchas de las cosas que corren impresas sobre las primitivas civilizaciones americanas?

Antes que libros de conjunto es preciso, pues, realizar pacienzudas búsquedas, constantes publicaciones de documentos, revisión de apolillados manuscritos; intentar el expurgo de envejecidos papeles, arrancados a archivos y escribanías; sacar a luz olvidadas correspondencias, interesantes testamentos, farragosos memoriales de oidores, capitanes generales, misioneros, y cuanto, en fin, pueda contribuir a alumbrar los obscuros laberintos de aquellas épocas pretéritas, que el olvido guarda bajo el polvo de los siglos.

Y no se crea que, en fuerza de predicar la necesidad de conocer viejos papelones, comidos por el uso y la polilla, vamos a proclamar como necesidad única para el estudio de nuestra historia la de una estéril y farragosa erudición. Líbrenos nuestra buena fe de tan árida cuanto peligrosa disciplina, si se pretende erigirla en norma absoluta para el cultivo de esta rama literaria, que honraron en todos los tiempos un Suetonio, un Bernal Díaz del Castillo, un Taine, un Agustín Thierry, ya que no sería muy de nuestro agrado que se nos motejara de pedantes con aquellas palabras con que Don Quijote se reía de los que «se cansan en saber y averiguar cosas que después de sabidas y averiguadas no importan un ardite al entendimiento ni a la memoria».

Y en este sentido, de realizar una labor preciosa, infatigable, que tan útil le será a los futuros laboriosos para la construcción de obras definitivas, como ya le han sido indispensables a un don Crescente Errázuriz en la confección de sus libros (1), nadie en América es tan acreedor a la gratitud de todos como don José Toribio Medina, a cuya labor de compulsar documentos, de publicación de libros y papeles interesantísimos, de acopio monumental de noticias, realizado en todos los pueblos, bibliotecas, archivos, oficinas y museos del mundo entero, representa más la obra de generaciones que de un solo hombre.

Sus recopilaciones bibliográficas han servido de base para innumerables trabajos, y no son pocos los que se han servido de su esfuerzo y luego no han citado siquiera su nombre en sus obras. No se podrá tratar de escribir la historia completa de América sin utilizar las fuentes valiosas de sus libros: ¿quién intentará estudiar la sociabilidad y el desarrollo de la cultura hispanoamericana sin recurrir a sus monumentales bibliografías sobre la Imprenta o la Inquisición en los diversos pueblos del nuevo Continente? ¿Acaso existe un verdadero conocedor de nuestra historia que ignore la existencia de esos inapreciables repertorios de valiosas noticias que se titulan Biblioteca Hispano Americana, Historia de la literatura colonial chilena; colecciones de documentos inéditos para la historia de Chile y de historiadores de Chile; sus reimpresiones de libros raros y curiosos


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Diario de un tipógrafo yanqui en Chile y Perú durante la Guerra de la Independencia

  • Autor:
    Samuel Johnston

  • Código del producto: 481
  • Categoría: Biografías, literatura y estudios literarios, Biografías y prosa de no ficción
  • Temática: Biografía: histórica, política y militar
  • ISBN:
  • Idioma: Español / Castellano